Es un clásico el recomendarle a una persona que pasa mucho tiempo frente al monitor de una computadora o un videojuego que intente interrumpir el uso del dispositivo porque le puede dañar la vista. Esto no es necesariamente cierto en sentido literal, pero no debe por esto subestimarse.
Nunca fui muy asiduo a estar mucho tiempo frente al monitor (hasta que comencé a trabajar), pero sí en una época a los videojuegos. Recuerdo los consejos de mi madre (extremistas de más, como siempre son los consejos de madre) que decían que si no me alejaba lo suficiente iba a quedarme ciego o a tener que usar lentes de contacto (aclaración: le temía profundamente a los lentes de contacto).
Pero estas adjudicaciones de la pérdida de vista de los individuos al uso de tecnología interactiva son más bien hiperbólicas e infundadas científicamente, aunque no por esto el exceso en el uso de tecnología no nos hace daño.